24 abril 2017

Crónica de los Premios SM 2017, con cobra y publicidad subliminal

© Casa de S.M. el Rey


El pasado martes, 18 de abril, se dieron a conocer y se entregaron los Premios SM 2017: Barco de Vapor (infantil) y Gran Angular (juvenil). Es uno de los eventos más importantes de la literatura infantil y juvenil española e iberoamericana. Yo estuve allí.


Pasamos junto a las bisagras de la Real Casa de Correos. «Subís y os identificáis», nos dijeron los guardias civiles. Saludé sin mucho esnobismo a los primeros amigos y amigas de la noche y tomamos asiento. En el escenario, un panel biselado mostraba pájaros, mariposas y plantas. Se encargó de presentar la gala Alberto de Figueiredo, que nos abismó en un mundo mágico. Por si no concebís una crónica sin vídeo, aquí tenéis la gala completa:




En la gala se recordaron los 80 años de vida de una editorial que, aunque podía ser bisabuela, sigue joven y lozana. Los discursos institucionales fueron más breves que de costumbre, por lo que apenas nos dio tiempo a bisbisear. Se entregaron los premios a Roberto Aliaga y a Wendy Davies (ojo, no Wendy Dabis). S.M. la reina Doña Letizia vino a decirles algo así como: escribís libros que son oro puro, nada de bisutería. Por cierto, durante el acto hubo una cobra, como la de Bisbal a Chenoa. Si queréis saber si la percibís vosotros también, seguid leyendo.

Premio El Barco de Vapor 2017: Cómo arreglar un libro mojado
Premio Gran Angular 2017: Siempre será diciembre


Pasamos al piscolabis: queso, jamón, brochetas de fruta, biscotes... Saludé a los premiados, aunque cuando estaba hablando con las Wendy Davies, los guardaespaldas de la reina me embistieron como bisontes (bueno, tampoco tanto, je) y me dejaron con la palabra en la boca porque se acercaba Doña Letizia. Me lo pasé genial hablando con amigos, amigas, conocidos, conocidas, heterosexuales, bisexuales, chisgarabises, expertos, bisoños...

Y hasta aquí la crónica. Hubo mucho más, pero tampoco queráis que lo cuente todo.

Ah, sí, que me faltan dos cosas por aclarar:

La cobra bisbalina, que en realidad ni fue cobra ni nada: en la segunda foto de esta serie. Juzgad vosotros.

Y la publicidad subliminal. Algunos habréis pensado que he escrito esta crónica de una forma un poco rara. Tenéis razón. No resulta fácil meter la palabra BIS veintitantas veces en un texto tan corto sin que suene rarísimo. BIS es un proyecto de David (ojo, no Dabis) Fernández Sifres y mío que va a ver la luz con SM. Hemos apostado fuerte por él y nos encantó comprobar que la editorial también está a tope. De momento lo único que podemos decir es lo que viene aquí:



Hasta el año que viene, que todavía no es BISiesto.

Actualización del 16/05/201: ¡Ya se ha publicado! Consulta toda la información de BIS.

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